Las FARC asesinos que solo sirven a sus intereses, el narcotráfico

Los cuerpos de los malogrados militares

Los cuerpos de los malogrados militares

Los tres policías y un militar asesinados por las FARC el pasado sábado, tras tenerlos por lo menos diez años secuestrados, tuvieron un conmovedor funeral en Bogotá, mientras la organización guerrillera culpa en un comunicado al Gobierno por este ‘trágico desenlace’.

Los féretros con los cuerpos del coronel Édgar Yesid Duarte, el mayor Elkin Hernández y el intendente Álvaro Moreno, los tres de la Policía, y del sargento de Ejército, José Libio Martínez, fueron recibidos por el obispo de la localidad de Engativá, Héctor Gutiérrez Pabón, quien ofició la misa de funeral en la catedral primada.

El obispo exigió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que liberen a los once uniformados que aún tienen como rehenes y les pidió que los devuelvan ‘sanos, que sanos se los llevaron’.

El funeral estuvo encabezado por el presidente Juan Manuel Santos, su esposa, María Clemencia Rodríguez, decenas de policías, altos mandos y familiares de los rehenes, así como parte del gabinete ministerial.

Al finalizar la homilía, los familiares de los asesinados, se dirigieron a los medios de comunicación, entre ellos, Johan Steven Martínez, de trece años e hijo de José Libio Martínez, quien se ha convertido en uno de los iconos nacionales contra el secuestro.

Martínez se dirigió a su padre, al que nunca conoció, y agradeció a Colombia su apoyo durante los casi catorce años que sufrió el cautiverio de su progenitor: ‘yo sé que, desde dónde mi papi esté, me va a estar apoyando, me va a mandar toda su bendición y agradezco a Colombia por este apoyo, por haber orado junto a mí; gracias Colombia por ese apoyo’.

Otra de las víctimas de este suceso es la hija del coronel Édgar Yesid Duarte, Viviana, quien al igual que Martínez no tuvo la oportunidad de conocer a su padre, secuestrado en Puerto Rico, departamento del Meta (sur), el 10 de julio de 1999.
‘Con el dolor del alma, me duele decirlo y sé que va a sonar fuerte pero si los hubieran rescatado (liberado), se hubieran echado todas las flores y habrían dicho: sí, nosotros los rescatamos’, sentenció Viviana Duarte y añadió: ‘y como no los rescataron, ahorita lo niegan y dicen que no es un rescate’.

Poco después del funeral, las FARC, en su primera manifestación pública sobre el hecho, responsabilizaron hoy en su página web al presidente Santos y al alto mando militar del fallecimiento de los cuatro rehenes, y aseguraron que iban a liberarlos cuando se produjo el ataque militar al campamento donde estaban.

Denunciamos ante la opinión nacional y mundial que tal hecho (intento de rescate) obedeció al afán del presidente Santos y el alto mando militar por impedir su inminente liberación unilateral’, señaló el comunicado fechado el 28 de noviembre.

Este grupo armado afirma en el comunicado que iban a liberar a estos tres policías y al militar en respuesta a una solicitud hecha en agosto de este año por un grupo de mujeres de todo el mundo, entre las que se incluye la exsenadora colombiana Piedad Córdoba.

El mismo sábado en que los cuatro fueron asesinados por la espalda y de cerca, según han confirmado hoy los forenses que hicieron las autopsias, Colombianos y Colombianas por la Paz, organización liderada por Córdoba, publicó en su sitio web la carta que recibieron de las FARC el 25 de noviembre con el anuncio de una pronta liberación de seis secuestrados.

‘En tres de los casos, los impactos de armas de fuego se dieron en el cráneo y en el tórax’ y ‘los residuos de pólvora indican que los disparos se hicieron a una distancia menor a metro y medio’, señaló el informe divulgado hoy por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Bogotá.

El único superviviente de la masacre fue el sargento Luis Alberto Erazo, secuestrado el 9 de diciembre de 1999, hace casi doce años, quien huyó en el momento en que empezó el fuego y pudo acudir a las tropas después de estar varias horas herido y escondido en la selva del departamento del Caquetá (sur).

Al finalizar su comunicado, las FARC propusieron al Gobierno ‘dialogar sobre un acuerdo que permita el canje de prisioneros y abra las compuertas a la paz’, pues ‘es una necesidad histórica por la que clama Colombia’. EFE
Tras los enfrentamientos, los militares encontraron los cuerpos sin vida del coronel Édgar Yesid Duarte, el mayor Elkin Hernández, el intendente Álvaro Moreno, así como el de los tres policías y del sargento del Ejército José Libio Martínez, el más antiguo rehén de la guerrilla, secuestrado el 21 de diciembre de 1997.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con 47 años de lucha armada, mantienen secuestrados todavía a un número indeterminado de civiles y a por lo menos 13 policías y militares, que plantean intercambiar por unos 500 de sus guerrilleros presos en Colombia y Estados Unidos.

Los cuatro uniformados murieron por disparos de armas de fuego que ingresaron por la espalda y tres de ellos recibieron impactos en la cabeza, dijo un informe forense este martes.

Ahora que dirán los que sabiendo de la crueldad de estos delincuentes, los siguen apoyando de una u otra forma, qué dirá la señora Betancorth de haber podido salir con vida de su cautiverio, mientras otros siguen muriendo de la manera mas vil y cobarde con que se puede matar a una persona, por la espalda, siga hablando mal de su patria, continúe con su demanda mientras otros lloran  a sus familiares asesinados, aquellos que no tuvieron la misma suerte de esta señorona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s